No sé... es algo raro, ¿sabes? Cuando salimos de clase, él siempre está al lado de su amigo, y yo siempre voy, pensando por el camino una conversación tonta que poder tener con su amigo, solo para poder notarlo cerca. Porque me llega con su presencia, con saber que es él el que está detrás. Notar como mi espalda roza la suya o su brazo. Con eso, soy feliz.
Pero toda montaña rusa que sube, baja. Y ahí me doy cuenta de que no me vale de nada tocarle, sentirle o saber que está detrás porque a él no el importa, se irá.
No exixstiré ni un "hola" ni un "adiós" ,solo una mirada que me atravesará entera, con una leve sonrisa. En ese momento sufriré , por el simple echo de tener que aguantar las ganas de volver cogerte y besarte como hacia antes. De volver a notar la llema de tus dedos deslizándose por mi espalda, o la sonrisa que ponías cada mañana.Pero ..me gusta, me gusta sufrir así, por el mero echo de que él es el causante.
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