Cada vez que miro las estrellas pienso en él.
Me encantaría tener alas
para poder volar hasta su ventana y observar cómo duerme.
Me encantaría
ser ángel para poder estar presente en sus sueños.
Me encantaría ser su
almohada para poder sentir su cabeza recostada en mi cuerpo.
Me
encantaría ser sus sábanas para poder darle abrigo en las noches más
frías de invierno, y poder envolverle con mi cariño.
Me encantaría
formar parte de los débiles rayos del sol que atraviesan su ventana cada
amanecer para poder besarle la cara con mi luz, pero sin querer llegar a
molestarle con tanto mimo mañanero.
Puff, me encantaría, me
encantaría...
-Me encantaría tenerle cerca, sentir sus brazos rodeándome
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